martes, 8 de noviembre de 2011

Wikipedia, pros y contras de la enciclopedia más universal
“¡Pues búscalo en la Wikipedia!”. Ésta es sin duda una de las expresiones más concurridas para resolver al instante las dudas del prójimo. En la primera edición del famosísimo programa 50×15, el comodín de la llamada se resolvía cogiendo la escalera y buscando el tomo enciclopédico que más podía ajustarse a la respuesta correcta. Corría el año 1999.


Ahora, después de que el saber se haya democratizado, tras la llamada al amigo benevolente se escucha un tecleo constante y frenético, seguramente en busca del artículo más acertado de la Wikipedia. Pero, cuidado, que esta enciclopedia popular ha creado (además de miles de artículos) un debate paralelo que la pone en entredicho. Los pros y los contras de la Wikipedia, a continuación.

Puntos a favor de la Wikipedia
La Wikipedia cuenta con uno de los sistemas más infalibles del planeta. El libre albedrío y la gratuidad. Para acceder a los artículos reseñados por los usuarios (que trabajan a voluntad) no hace falta abonar ni un céntimo, hecho que catapulta a la enciclopedia en la cima de los recursos más socorridos de Internet. Y que, como es lógico, ha hecho daño, mucho daño a los que se dedicaban hasta ahora a las enciclopedias de papel. Desde la reina internacional, la Encyclopedia Britannica, hasta la famosa Espasa en España. Incluso ha hecho retirarse del negocio de las enciclopedias en CD-ROM a un gigante como Microsoft, que ha decidido echarle el cierre a su Encarta.Pero tras la anárquica libertad de la Wikipedia, se esconde un ejército de 150.000 voluntarios, 20 empleados fijos y once millones de artículos traducidos a más de 265 idiomas, que no es poco. De entre esta cantidad ingente de entradas hay que distinguir 482.000 artículos escritos en español. Aunque no todos escriben por igual. El 30% de los colaboradores confeccionan el 70% de los contenidos para que hasta seis millones de internautas puedan leerlos en España.


La inmensa voluntad colaborativa hace que tras cometer errores (voluntarios o fortuitos) alguien los corrija de forma inmediata, tal y como pasó con la entrada que afirmaba que Jean Marie Le-Clézio, Premio Nobel de literatura, había fallecido tras la entrega del reconocido galardón. El obituario duró poco menos de un minuto gracias a la diligencia de los colaboradores de guardia, fieles al compromiso Wikipedia.

Puntos en contra de la Wikipedia
Pero detrás de esta idílica y global manera de trabajar encontraremos una retahíla de contras a los que pocos hacen caso. Y es que a pesar de todo, se ha extendido entre la comunidad internauta la manía de dar por bueno todo lo que aparece en la Wikipedia. El problema llega cuando periodistas y profesionales de la información asienten sin contrastar y nutren sus textos de encaramados embustes.


Uno de los principales inconvenientes es la ausencia de autores. A diferencia de Knol, la nueva enciclopedia de Google, la Wikipedia no exige la identificación de los que generan contenidos y definen a placer. Éste es el primer desencadenante de la anarquía imperante en el sistema y de las malas intenciones, que las hay, y que han llegado a convertir, por ejemplo, a John Seigenthaler (amigo personal de John F. Kennedy) en el principal artífice de los asesinatos del presidente y de su hermano Bobby.La manipulación de datos despoja a los artículos de toda neutralidad y convierte a los personajes y hechos históricos en comodines ideológicos para el creador de la entrada en cuestión. A la ausencia de perspectivas objetivas se une la interminable consecución de errores, bailes de fechas y asignación de roles equivocados. Una tónica no menos habitual en los tomos de la Enciclopedia Británica, en la que se encontraron 123 errores.


Algo menos que los 162 que se registraron en la Wikipedia tras un estudio comparativo de la revista Nature, realizado en el año 2005. Dato que eleva la enciclopedia gratuita a una categoría no menos meritoria que las de pago. Veremos si con el tiempo, la Wikipedia termina convirtiéndose en algo mucho más convencional y de pago, como suele ocurrir con las cosas gratuitas y exitosas que circulan por Internet. Porque ése es otro de sus grandes peligros. Hasta ahora siempre ha contado con el respaldo económico de grandes empresas y miles de aportaciones de voluntarios, que le hacen sobrevivir año tras año. Pero ¿qué pasaría si se cierra el grifo? Alguien tendría que pagar el coste de servir tantas páginas a tantos millones de usuarios todos los días.


Pero la andadura de la Wikipedia no termina aquí. El 30% de los colaboradores más habituales tendrá que dar un impulso certero para generar contenidos acerca de temas menos populares, una de las ausencias más destacables dentro del periplo Wikipedia y principal talón de Aquiles de la enciclopedia que todo el mundo tiene a mano en su navegador de Internet. Por algo será.

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